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CIRUGÍA DE CORRECCIÓN
DE CICATRIZ DE HIPOSPADIAS

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corrección de cicatriz de hipospadias

¿Te operaron de hipospadias en la infancia?

Probablemente no lo recuerdes, eras muy pequeño, pero en muchos casos la cirugía deja cicatrices que generan incomodidad, frustración o vergüenza con el paso de los años. Muchas personas adultas que fueron operadas de hipospadias y no quedaron satisfechas con el resultado crecen sintiéndose diferentes, evitando mostrarse desnudas o situaciones íntimas por miedo al rechazo. Es habitual vivir con inseguridad respecto al propio cuerpo, a menudo sin haberlo expresado nunca, ni siquiera en consulta médica.

Estas son algunas de las frases más comunes que comparten en consulta quienes acuden por secuelas de una cirugía de hipospadias:

“Nunca me he sentido del todo cómodo con mi cuerpo.”

“Nunca lo he contado”, “Me da vergüenza que lo vean”, “Me acompleja desde pequeño”.

“Me cuesta tener relaciones, no por dolor, sino por inseguridad.”

“Evito que me vean desnudo, incluso en la intimidad.”

“No sé si esto es normal o si hay algo que se puede hacer.”

“Llevo años con molestias, pero nadie me ha sabido dar una solución.”

“Es como si estuviese incompleto o como si algo no hubiera quedado bien”

Muchos han normalizado cicatrices, curvaturas o dificultades con la erección o la micción, sin saber que existen opciones para mejorar, que les permita reconciliarse con su cuerpo y recuperar una vida íntima más plena y tranquila. Para la mayoría, hablarlo por primera vez ya es un paso enorme hacia el alivio.

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Qué es exactamente el hipospadias y qué tipos existen

El hipospadias es una malformación congénita del pene que se produce cuando la abertura de la uretra (el orificio por donde sale la orina) no se encuentra en la punta del glande, sino en una posición más baja: puede estar en la base del glande, a lo largo del cuerpo del pene o incluso cerca del escroto.

Además del desplazamiento del meato urinario, suele haber otras alteraciones asociadas: curvatura del pene, exceso de piel en la parte superior y falta de desarrollo en la parte inferior del prepucio.

Existen distintos tipos de hipospadias según la localización del orificio uretral:

  • Glanular o coronal: la forma más leve; la apertura está en el borde del glande.
  • Peniana (media o proximal): la uretra se abre a lo largo del cuerpo del pene.
  • Penoscrotal o escrotal: casos más complejos, con la uretra desembocando cerca del escroto o el periné.

 

En la mayoría de los casos se diagnostica y opera en la infancia, pero algunas personas arrastran secuelas funcionales o estéticas que requieren corrección en la edad adulta.

CORRECCIÓN DE CICATRIZ DE HIPOSDAPIAS

Qué tipo de secuelas o problemas pueden aparecer tras una cirugía de hipospadias mal resuelta o incompleta

Una cirugía de hipospadias realizada en la infancia puede dejar secuelas si no se resolvió correctamente o si surgieron complicaciones con el paso del tiempo. Estos son algunos de los problemas más frecuentes:

  • Curvatura persistente del pene (chordee): puede dificultar o imposibilitar las relaciones sexuales con penetración y generar molestias o inseguridad.
  • Orificio urinario mal posicionado o estrecho (estenosis): dificulta la micción, genera desviación del chorro o incluso infecciones recurrentes.
  • Fístulas uretrales: pequeñas comunicaciones anómalas por donde puede salir orina, provocando escapes durante la micción.
  • Cicatrices visibles o irregulares: muchas veces asimétricas, con exceso o falta de piel, lo que afecta la estética del pene y la autoestima del paciente.
  • Alteración de la sensibilidad o del placer sexual: si hubo daño en estructuras nerviosas o si la anatomía quedó alterada, puede influir en la respuesta sexual.
  • Rechazo o vergüenza del propio cuerpo: incluso en ausencia de molestias físicas, algunas personas no se sienten cómodas con el aspecto de su pene o evitan situaciones íntimas.

Estas secuelas pueden tener un impacto profundo tanto funcional como emocional, y en muchos casos es posible mejorar con una cirugía de corrección en la edad adulta.

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TRATAMIENTOS

Opciones quirúrgicas que existen para mejorar los resultados de una cirugía de hipospadias en adultos

Las opciones quirúrgicas que ofrecemos en Intimara para corregir las secuelas de una cirugía de hipospadias en adultos varían según el tipo y la gravedad de las alteraciones. Se trata siempre de intervenciones individualizadas, adaptadas al estado del tejido, al historial quirúrgico previo y a las necesidades funcionales y estéticas de cada persona. Las técnicas más habituales incluyen:

Corrección de la curvatura residual (chordee)

Si el pene presenta una curvatura persistente que dificulta las relaciones sexuales, puede realizarse una plastia de enderezamiento mediante incisiones, plicaturas o injertos, según el grado de afectación y la calidad del tejido disponible.

Revisión del meato urinario

Cuando el orificio uretral no está bien situado o provoca molestias al orinar, se puede realizar una meatoplastia para corregir su localización, mejorar la función miccional y evitar infecciones o incomodidades.

Reparación de fístulas o estenosis

En casos en los que persisten fístulas (comunicaciones anómalas) o estrechamientos del conducto uretral, se pueden realizar técnicas específicas de cierre o reconstrucción, que mejoran tanto la funcionalidad como la calidad de vida.

Corrección de asimetrías o exceso de piel

Algunas personas presentan secuelas visibles como cicatrices, irregularidades o exceso de piel en la parte ventral del pene, que pueden abordarse con técnicas de simetrización y mejora del aspecto externo.

Cirugías en uno o dos tiempos

En los casos más complejos, especialmente cuando ha habido múltiples cirugías previas, puede ser necesario plantear una reconstrucción más extensa, a veces en dos etapas, utilizando injertos o colgajos.

El objetivo siempre es recuperar una anatomía lo más funcional, armónica y confortable posible. En Intimara realizamos una valoración completa y honesta, explicando con claridad las posibilidades reales de mejora, las limitaciones y los pasos del tratamiento.

INTIMARA BY DRA. MAITE FERNÁNDEZ

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RESULTADOS ESPERADOS

Qué mejoras funcionales y estéticas se pueden conseguir

Las mejoras que pueden lograrse con una cirugía de corrección de hipospadias en adultos dependen del tipo de secuela, el estado del tejido y el número de intervenciones previas, pero en la mayoría de los casos se obtienen beneficios tanto funcionales como estéticos que impactan directamente en la calidad de vida.

A nivel funcional, los principales avances que se pueden conseguir son:

  • Corrección de la curvatura peneana (chordee), facilitando las relaciones sexuales sin dolor ni incomodidad.
  • Mejora en la micción, cuando el meato urinario ha quedado mal posicionado o estrecho, evitando chorro desviado, goteo o infecciones urinarias recurrentes.
  • Reducción del dolor o molestias durante la erección, que en algunos casos están presentes por tensión en los tejidos o adherencias.
  • Mayor confianza en la función sexual, al mejorar la alineación, el control y la respuesta del pene.

A nivel estético, muchas personas refieren sentirse más seguras con su cuerpo tras:

  • Una mejor simetría y aspecto del pene, al corregir cicatrices irregulares, exceso de piel o deformidades visibles.
  • Normalización del aspecto del glande y del meato urinario, que puede influir positivamente en la percepción de masculinidad y autoestima.
  • Un cambio en la relación con su cuerpo, al dejar atrás una herida que muchas veces se arrastra desde la infancia o adolescencia.

En resumen, se trata de una cirugía que no solo tiene un componente físico, sino también emocional, con un gran impacto en la imagen corporal, la vida sexual y la seguridad personal.

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Cómo es la recuperación de la cirugía de corrección de cicatriz de hipospadias

Tras la cirugía de corrección de hipospadias, se recomienda reposo y cuidados locales para evitar fricción o presión en la zona intervenida. En la mayoría de los casos, se coloca una sonda urinaria que se mantiene entre 5 y 14 días, según la técnica empleada.

Durante las primeras semanas es importante evitar relaciones sexuales, masturbación y ejercicio físico intenso para favorecer una buena cicatrización. El seguimiento médico es clave: se programan visitas para valorar la evolución, retirar la sonda y detectar posibles complicaciones a tiempo.

En algunos casos, puede ser útil complementar la recuperación con fisioterapia urológica o terapia sexual para recuperar funcionalidad y confianza.

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A CONSIDERAR

Qué factores hay que tener en cuenta en la cirugía de corrección de cicatriz de hipospadias

En la corrección quirúrgica de hipospadias en adultos, el pronóstico depende de múltiples factores que influyen directamente en la viabilidad de la técnica, el resultado funcional y la evolución postoperatoria. Estos son los más determinantes:

1. Tipo de secuela

No es lo mismo una pequeña alteración en el meato o una curvatura leve, que una fibrosis extensa, una fístula persistente o una uretra mal reconstruida. Cuanto más compleja sea la secuela, más desafiante será la reparación y mayor la posibilidad de requerir más de una intervención.

2. Estado del tejido disponible

La calidad del tejido es clave: si hay fibrosis, falta de elasticidad o cicatrices mal cicatrizadas, la reconstrucción es más limitada. En estos casos, a veces es necesario utilizar injertos o colgajos de mucosa (por ejemplo, de la boca) para poder reconstruir la uretra o cubrir zonas deficitarias.

3. Número de cirugías previas

Cuantas más intervenciones se hayan realizado, más alterada suele estar la anatomía local. Esto puede dificultar la vascularización del tejido, aumentar el riesgo de complicaciones y limitar las opciones quirúrgicas disponibles. Cada cirugía deja una huella, y es importante tenerlo en cuenta al planificar una nueva intervención.

4. Expectativas del paciente y compromiso con el postoperatorio

Un pronóstico favorable también depende de que la persona tenga expectativas realistas, esté bien informada y cumpla las pautas de cuidado tras la cirugía (reposo, higiene, revisiones, posibles dilataciones, etc.).

5. Experiencia del equipo quirúrgico

Por último, el pronóstico mejora significativamente cuando la cirugía se realiza en un entorno especializado, por profesionales con experiencia en cirugía genital reconstructiva. La precisión técnica, la capacidad de adaptación intraoperatoria y el acompañamiento durante la recuperación marcan la diferencia.

En resumen, una buena valoración prequirúrgica y una planificación personalizada son fundamentales para maximizar las probabilidades de éxito.

Límites y riesgos hay que tener en cuenta en la cirugía de corrección de cicatriz de hipospadias

La cirugía de corrección de hipospadias en adultos, aunque puede ofrecer grandes beneficios, no está exenta de limitaciones ni riesgos. Tenerlos claros desde el principio es esencial para tomar una decisión informada y transitar la recuperación con confianza.

Límites de la cirugía

  • No siempre es posible una reconstrucción completa en un solo tiempo quirúrgico. En algunos casos, especialmente si hay mucha fibrosis o complicaciones previas, se requiere una cirugía en dos fases.
  • No puede garantizarse un resultado “perfecto” o idéntico al de una anatomía no operada, sobre todo si ya se han realizado varias intervenciones anteriores.
  • Puede haber pequeñas diferencias estéticas o funcionales que, aunque no sean graves, requieren ser habladas con claridad antes de la intervención.

Riesgos más habituales

  • Fístulas uretrales: pequeñas aberturas que permiten la salida de orina fuera del conducto, especialmente en zonas de sutura. Se pueden cerrar espontáneamente o requerir una pequeña reintervención.
  • Estenosis uretral: un estrechamiento del nuevo conducto que puede dificultar la micción y requerir dilataciones o revisión quirúrgica.
  • Alteraciones de la sensibilidad: raras veces pueden notarse cambios en la sensibilidad del glande o la zona operada. Suelen ser transitorios.
  • Infección o hematoma: como en toda cirugía, aunque poco frecuentes, pueden darse si no se siguen correctamente las indicaciones postoperatorias.

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Preguntas frecuentes sobre la cirugía de corrección de cicatriz de hipospadias

Es una cirugía que se realiza en personas adultas que fueron operadas de hipospadias en la infancia pero no quedaron satisfechas con el resultado o presentan secuelas funcionales o estéticas. El objetivo es mejorar la forma, la función y, en muchos casos, la calidad de vida sexual.

Entre las secuelas más frecuentes están la curvatura del pene, el goteo de orina, fístulas, cicatrices visibles, dificultades en la erección o malestar con la imagen corporal. Estos problemas pueden afectar tanto la vida íntima como la autoestima.

Sí. Una de las indicaciones más frecuentes de la cirugía de corrección es precisamente la curvatura residual. Se pueden emplear diferentes técnicas para enderezar el pene, mejorar la simetría y restaurar una forma más funcional.

No suele afectar negativamente, siempre que se realice con una técnica cuidadosa y por un equipo experto. En algunos casos, al liberar tensiones o corregir cicatrices, incluso se mejora la sensación o la comodidad durante la erección.

El postoperatorio varía según el tipo de intervención. Por lo general, la recuperación inicial requiere entre 2 y 4 semanas, aunque la reincorporación a la vida sexual puede alargarse algo más. La sonda urinaria suele retirarse entre los 5 y 14 días posteriores a la cirugía.

En la mayoría de los casos, sí. Si el tejido responde bien y no hay complicaciones, los resultados se mantienen estables en el tiempo. Sin embargo, cada caso es distinto y es importante hacer un buen seguimiento médico para asegurar una evolución favorable.

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